¿Cómo optimizar el rendimiento de los procesos de Limpieza y Desinfección?

Las condiciones de operación de cualquier instalación que utilice agua para su funcionamiento pueden proporcionar un entorno adecuado en el que los microorganismos pueden crecer y multiplicarse pues disponen generalmente de los nutrientes necesarios. La temperatura del agua, las condiciones de pH, la concentración de nutrientes, la presencia de oxígeno disuelto, el dióxido de carbono, la luz solar, junto con grandes superficies de contacto, favorecen el crecimiento de microorganismos como protozoos, algas, hongos y bacterias, incluyendo la Legionella.

Surgen problemas cuando se permite que los microorganismos crezcan y se multipliquen en exceso, lo que puede acabar en la formación de biofilm o biocapa en las superficies de las instalaciones, también puede que éstos sean además agentes directos de la corrosión o que puedan formar depósitos que a su vez puedan ser responsables de otras formas de corrosión.

Por todo esto una instalación sin un control microbiológico y físico-químico adecuado puede:

  1. Causar una reducción en la transferencia de calor;
  2. Albergar la Legionella y proporcionar un entorno para su crecimiento;
  3. Inducir fenómenos de corrosión debido al efecto de los subproductos del metabolismo en las superficies metálicas, entre otros tipos de efectos adversos en las instalaciones;
  4. Interferir en la eficacia de los inhibidores de la corrosión y de incrustación;
  5. Afectar a la distribución de agua dentro de las instalaciones.

 Uno de los aspectos básicos en los tratamientos de mantenimiento para asegurar la calidad del agua y el óptimo funcionamiento de las instalaciones, es la realización de limpiezas y desinfecciones periódicas. Estos procesos de limpieza y desinfección aseguran que periódicamente se realiza una limpieza mecánica a fondo de las mismas, lo que conlleva los siguientes aspectos positivos:

  • Minimización de posibles procesos de adaptación de los microorganismos presentes en el agua.
  • Eliminación física de restos de biofilm o biocapa, de corrosión y/o de depósitos de todo tipo.
  • Detección de posibles problemas en la estructura de las instalaciones facilitando el poder realizar todas las reparaciones que sean necesarias.

Y una premisa indispensable y fundamental, que se debe cumplir SIEMPRE, en cualquier proceso de limpieza y desinfección es:

Para realizar una óptima desinfección de una instalación es indispensable haber realizado antes una limpieza a fondo de la misma.

Realizar una desinfección de una instalación, sin limpieza previa, no es nada recomendable, en pocos días se vuelve a la situación previa que se tenía antes de la desinfección.

Para la realización de cualquier proceso de limpieza y desinfección es imprescindible conocer el comportamiento de todos los productos químicos que se quieren utilizar y, por tanto, realizar una buena selección, en función de sus comportamientos y sinergias. Cualquier proceso de limpieza y desinfección requiere:

  • Biocida/s
  • Anticorrosivo/antiincrustante
  • Biodispersante
  • Neutralizante biocida/s

En ADIQUIMICA utilizamos y combinamos los productos de tal forma que, aprovechando sus sinergias, optimizamos sus efectos. Al ser fabricantes de los productos que utilizamos en los procesos de limpieza y desinfección, conocemos perfectamente sus interacciones y sus comportamientos, y siempre diseñamos los mejores productos para obtener el mejor tratamiento para cada tipo de instalación.

Por este motivo hemos diseñado el producto biodispersante Adic D-800, para ser utilizado en estos procesos de limpieza y desinfección.

Facilita la penetración de los productos biocidas en los depósitos, permitiendo la eliminación efectiva de todo tipo de biofilm o biocapa.

Muy efectivo en el tratamiento de circuitos que precisan la adición de un biodispersante en continuo para evitar la formación de depósitos orgánicos y facilitar la penetración de los productos biocidas

En el caso de utilizar biocidas oxidantes, como puede ser el cloro, el uso del producto biodispersante Adic D-800 en las desinfecciones, optimiza el rendimiento desinfectante del cloro ya que  este no tiene poder penetrante del biofilm o biocapas, y de esta manera con la ayuda del efecto del biodispersante puede acceder a zonas o partes de la instalación en las que no podría actuar.

En el caso de utilizar biocidas no oxidantes de amplio espectro, el uso del Adic D-800 potencia su efecto biocida aprovechando sus sinergias y su capacidad de penetración del biofilm o biocapas. Estos biocidas también pueden tener incorporadas propiedades biodispersantes pero si se dosifican conjuntamente al Adic D-800 éstas potencian los efectos y se consigue una muy buena desinfección.